Facturas impagadas

Vender facturas impagadas: liquidez sin esperar al juzgado

Una factura vencida y sin cobrar es dinero parado. Puedes cederla a un inversor y recuperar parte hoy, en lugar de perseguir el pago durante meses. Aquí tienes cómo, cuánto y qué la diferencia del factoring.

Sin acudir al juzgadoSin comisiones sobre la ventaNo pedimos datos del deudor
Vender facturas impagadas: liquidez sin esperar al juzgado — Debtalia

Qué significa vender una factura impagada

Vender una factura impagada es ceder el derecho de cobro que esa factura representa a un tercero que la compra con descuento. Tú dejas de perseguir al deudor y recibes dinero cierto; el comprador asume el riesgo y el tiempo del cobro. Es una cesión de crédito ordinaria: no necesitas permiso del deudor, basta con notificarle la cesión para que le sea oponible.

Sirve para una factura suelta o para varias del mismo cliente. Lo importante es que exista una obligación de pago vencida, exigible y documentada.

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No es lo mismo que el factoring

Mucha gente confunde vender una factura impagada con el factoring, pero son cosas distintas:

AspectoFactoring bancarioVenta en un marketplace
Estado de la facturaNormalmente al corriente, aún no vencidaYa impagada o vencida
Quién compraUn banco o entidad de factoringInversores que pujan por ella
Riesgo de impagoCon recurso (te lo devuelven si no cobran), salvo factoring sin recursoLo asume el comprador al cederse el crédito
RequisitosAnálisis de riesgo, contrato marco, volumenPublicar la factura y su documentación
Comisión sobre la ventaComisión + interesesDebtalia no cobra comisión sobre la venta

El factoring es un producto financiero para adelantar cobros que todavía no han fallado. Vender una factura ya impagada en un marketplace es sacar valor a un crédito que el banco probablemente ya no te adelantaría.

Cuánto pagan por una factura impagada

El comprador paga por debajo del nominal porque asume el riesgo y el tiempo. Como referencia de mercado, lo habitual son descuentos del 35%-45%, con un rango amplio del 25% al 75% según la calidad del expediente. Sube el precio una factura reciente, con contrato y albarán firmados y un deudor solvente; lo baja una factura antigua, sin pruebas o de un deudor ilocalizable.

55–65%
Rango habitual que recibes
0%
Comisión sobre la venta
5 años
Plazo antes de prescribir (España)
Hoy
Liquidez frente a meses de espera

Cuándo conviene vender en vez de reclamar

Reclamar por la vía judicial tiene sentido cuando el deudor es solvente y la deuda está bien documentada, pero cuesta tiempo y dinero y no garantiza el cobro: ganar el juicio no hace solvente al deudor. Vender conviene cuando necesitas liquidez ya, cuando el deudor da señales de insolvencia, o cuando prefieres no dedicar más recursos a perseguir el pago. No es una decisión de todo o nada: puedes vender una parte de tu cartera y reclamar el resto.

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Cómo se vende paso a paso

  1. 1

    Publicas la factura

    Importe, tipo de deudor, sector y documentación disponible. Sin datos personales del deudor.

  2. 2

    Recibes ofertas

    Los inversores interesados envían ofertas de compra de forma confidencial.

  3. 3

    Eliges la mejor

    Comparas precio y condiciones. Solo entonces se comparte el detalle con el comprador.

  4. 4

    Firmáis la cesión

    Se formaliza la cesión de crédito, se notifica al deudor y recibes el dinero.

Documentación que suma valor

Cuanto mejor pruebes la deuda, mejor precio y más rápido cierras. Reúne, si los tienes:

  • La factura y el albarán o nota de entrega.
  • El contrato o presupuesto aceptado que la origina.
  • Los burofax, emails o cartas reclamando el pago.
  • Cualquier reconocimiento de deuda del cliente (un email diciendo «te pago la semana que viene» vale mucho).
  • La sentencia o decreto, si ya reclamaste y ganaste.

Intereses de demora y ley de morosidad

En operaciones comerciales entre empresas, la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad (modificada por la Ley 15/2010) fija plazos de pago —30 días por defecto y un máximo de 60 pactado— e intereses de demora cuando se incumplen. Esta ley traspone la Directiva 2011/7/UE de la Unión Europea. Esos intereses forman parte del crédito y también se ceden con la factura, lo que refuerza su valor frente al comprador.

Ojo a la prescripción

En España, desde la reforma de la Ley 42/2015, las acciones personales prescriben a los 5 años (artículo 1964 del Código Civil; antes eran 15). Una factura que se acerca a ese plazo pierde valor de golpe, porque el comprador sabe que su margen de maniobra para cobrar se agota. Vender pronto protege el precio.

Errores frecuentes

  • Esperar «un poco más»: cada mes la factura vale menos y se acerca a la prescripción.
  • No conservar pruebas: sin contrato ni albarán, el descuento se dispara.
  • Pedir el 100%: un precio de salida realista atrae más ofertas.
  • Vender a la primera oferta: deja que los compradores compitan.

Cómo fijar un precio de salida realista

El precio de salida marca el tono de toda la negociación. Pedir el 100% ahuyenta ofertas; salir demasiado bajo deja dinero sobre la mesa. Un punto de partida sensato es situar tu expectativa dentro de la horquilla de mercado (recibir entre el 55% y el 65% del nominal en casos normales) y ajustarla según tu prisa por cobrar y la solidez del expediente. Deja margen para que los compradores mejoren su oferta compitiendo entre ellos: esa competencia es tu mejor herramienta para subir el precio final.

Una factura, varias salidas

Vender no es la única jugada, y a veces conviene combinarla. Puedes reclamar tú la parte más fácil y vender la más incierta; o intentar un acuerdo de pago y, si no llega, ceder la factura. Lo que no compensa es dejarla parada: cada mes que pasa, la factura envejece, pierde valor y se acerca a la prescripción. Decidir pronto —vender, reclamar o combinar— siempre conserva más valor que esperar sin hacer nada.

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Preguntas frecuentes

¿Puedo vender una factura sin permiso de mi cliente?
Sí. La cesión de crédito es válida entre vendedor y comprador; solo hay que notificarla al deudor para que le sea oponible (arts. 1526 y ss. del Código Civil).
¿En qué se diferencia del factoring?
El factoring adelanta facturas que aún no han fallado, normalmente con un banco y con recurso. Aquí vendes una factura ya impagada a inversores que asumen el riesgo, sin comisión sobre la venta.
¿Cuánto voy a cobrar?
Depende del riesgo, la antigüedad y la documentación. Como referencia, lo habitual es recibir entre el 55% y el 65% del importe.
¿Los intereses de demora se venden también?
Sí. Los intereses que genera la factura por la Ley 3/2004 forman parte del crédito y se ceden con ella.
¿Y si la factura es muy antigua?
Pierde valor y puede prescribir a los 5 años. Cuanto antes la vendas, mejor precio conservará.
¿Debtalia compra mi factura?
No. Debtalia conecta a vendedores y compradores; no compra facturas ni cobra comisión sobre la venta.

Sigue leyendo

Fuentes

  1. Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad (modif. Ley 15/2010) — BOE
  2. Directiva 2011/7/UE, morosidad en operaciones comerciales — EUR-Lex
  3. Código Civil, art. 1964 (prescripción) — BOE
  4. Ley 42/2015 de reforma de la LEC (plazo a 5 años) — BOE