El impago entre empresas es una de las principales causas de tensiones de tesorería en las pymes. Un cliente que no paga a 90, 120 o 180 días puede poner en aprietos a un proveedor perfectamente sano.
El problema de la cadena de pagos
Cuando un cliente grande se retrasa, el proveedor pequeño sufre: tiene que seguir pagando nóminas y suministros sin haber cobrado. Reclamar puede dañar una relación comercial que interesa mantener.
La cesión como alternativa
Vender la deuda a un inversor te permite recuperar liquidez ahora y delegar el cobro. Y puede hacerse de forma confidencial, sin exponer públicamente los datos del deudor.
- Recuperas caja sin esperar al vencimiento pactado.
- No dedicas tu equipo a perseguir el pago.
- Mantienes el foco en tu negocio.
Si arrastras facturas B2B impagadas, ponlas a la venta y convierte ese pendiente en liquidez.
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