Aquí encuentras deudas y carteras de impagados que otros ponen a la venta con descuento. Te explicamos cómo se organizan los anuncios, qué información verás y cómo ofertar por lo que te interese.
En el catálogo de deudas en venta hay créditos impagados que sus titulares ceden con descuento: facturas, préstamos, rentas, deudas de empresa o de particular, y también carteras enteras. Cada anuncio resume lo esencial para que un comprador valore la oportunidad sin exponer datos personales del deudor.
Cada deuda o cartera se publica como un anuncio con sus datos generales. Puedes filtrar y ordenar por importe, tipo de deudor (empresa o particular), sector, antigüedad y grado de documentación, para centrarte en el perfil de riesgo que buscas. Las carteras se identifican como lote, con su volumen e importe agregado.
| Dato | Visible en el anuncio |
|---|---|
| Importe del crédito | Sí |
| Tipo de deudor (empresa/particular) | Sí |
| Sector y ámbito geográfico | Sí |
| Documentación disponible | Sí (descrita) |
| Identidad del deudor | No |
La documentación detallada solo se comparte con el comprador si el vendedor acepta su oferta.
Revisas los datos publicados y valoras el riesgo.
Propones un precio de compra al vendedor, sin compromiso.
Si acepta, accedes al detalle para tu due diligence.
Formalizáis la cesión de crédito y se notifica al deudor.
Los anuncios no muestran la identidad del deudor. Al vendedor no se le piden datos personales ni de contacto del deudor para publicar: solo el importe, la documentación y la naturaleza de la deuda. Ese detalle solo se intercambia entre las partes si cierran el acuerdo.
Si has llegado aquí con una deuda que quieres vender, el proceso es el inverso: publicas tu deuda o cartera y son los compradores quienes te hacen ofertas. Sin comisiones sobre la venta y sin exponer al deudor.
Con muchos anuncios delante, conviene un método para no dispersarse. Empieza por definir tu presupuesto por operación y tu tolerancia al riesgo. Después filtra por lo que puedas valorar bien: deudas con documentación clara, importes que encajen en tu presupuesto y deudores identificables. Para una primera compra, prioriza el riesgo bajo aunque el descuento sea menor: aprenderás cómo funciona el cobro real sin arriesgar demasiado. A medida que ganes experiencia podrás moverte hacia deudas con más descuento y más riesgo.
Antes de cerrar, pregunta lo que el anuncio no responde: ¿cuál es el origen exacto de la deuda? ¿Qué documentación se entrega y en qué formato? ¿Se ha reclamado antes, judicial o extrajudicialmente? ¿Hay pagos parciales previos? ¿Cuándo vence el plazo de prescripción? Las respuestas afinan tu valoración y evitan sorpresas en la due diligence. Un vendedor transparente que contesta con claridad es, en sí mismo, una buena señal sobre la calidad del crédito.
En el catálogo conviven deudas individuales y carteras en lote, y sirven a inversores distintos. Una deuda suelta te permite analizar a fondo un único crédito y controlar el riesgo caso por caso: ideal para empezar. Una cartera ofrece volumen y diversificación instantánea, pero exige más capital y una valoración estadística del conjunto. Si estás aprendiendo, empieza por deudas sueltas bien documentadas; cuando domines el cobro, las carteras te permitirán escalar.
Cada anuncio parte de una expectativa del vendedor, pero el precio real lo fija el acuerdo. Tú envías una oferta que refleja tu valoración del riesgo y tu rentabilidad objetivo; el vendedor la acepta, la rechaza o negocia. No tienes que aceptar el precio de salida: es solo un punto de partida. Ofertar con criterio —ni tan bajo que te descarten, ni tan alto que pierdas margen— es la habilidad que separa a un buen comprador de uno que paga de más.
Cuando el vendedor acepta tu oferta, accedes a la documentación detallada para tu due diligence y, si todo cuadra, formalizáis la cesión de crédito. Se notifica al deudor de que ahora eres tú el acreedor y pasas a gestionar el cobro. A partir de ese momento, la relación con el vendedor termina: el crédito es tuyo, con su riesgo y su recorrido. Por eso la revisión previa a aceptar y firmar es el paso que más protege tu inversión.
Explora el catálogo o publica tu deuda hoy.
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